No podría decir que ese día nos levantamos, al despertar. No sé a qué hora despertamos, de hecho pero sí sé que estuvimos toda la mañana y el mediodía hasta muy muy tarde haciendo el amor. No parábamos. Jajajajaja no teníamos nada más qué hace y había que aprovechar. De vez en cuándo la mamá nos tocaba la ventana para decirnos qué hora era h que llegaríamos tarde a Navarro. Pero no nos importaba.
Hicimos almuerzo, creo que unas papas al horno cortadas como papas fritas, con cebolla caramelizada. .creo que fue ese día, que mientras cortaba la cebolla su mamá me dijo la primera cosa empática jeje. Algo como que le sorprendía que cortará la cebolla tan finita. Le dije que me gustaba ese corte. Que todo lo cortaba chiquitito y que el Esteban sufría porque tuvo que cortar todo así en Chile. Ella se puso de buen humor y dijo que también le gustaba todo cortado pequeñito, pero que por tiempo y porque a nadie le importaba, los cortaba grandes.
Luego ella salió. Comimos en el jardín, y cuando su mamá volvió nos dijo que ordenáramos la cocina porque iban a allegar sus amigas, que ya eran como parientas.
Ordenamos rápido y mi plan era retirarme antes de toparme con alguna señora. Pero no lo logré. Llegó la tía de Esteban. La saludé muy respetuosamente y volé a la pieza de Esteban. decidimos recluirnos ahí. Hicimos el amor la tarde entera, y fue maravilloso, aunque a mí me daba un poco de miedo que nos escuchara su Mabel, ya que su pieza es contigua a la cocina y su ventanal, aunque cerrado con persianas, da al jardín.
Según Esteban, que se escucha lo que ellos hablan pero no nosotros. No le creí, pero aún así el franeleo vence y amé llevarnos el día entero mezclándonos como un sólo ser.
De vez en cuando escuchábamos a la mamá hablar. Y le preguntaban sobre si la Chilena iba a salir, y ella les decía a sus amigas, que quizá no tendrían la suerte de verme porque yo era muy tímida y me escondía.
Nos reímos con Esteban y decidimos salir a saludar, ya que las indirectas desde la cocina se hacían mayores.
Ya sólo quedaba una amiga de Mabel, Niní o Nené... Ya no recuerdo.
Amiga de la infancia de Mabel. Una señora rubia como ella que me contaba las historias del inquilino borracho que era su vecino. Nos reímos, llegó Tito y entre ambos hermanos se dedicaron a molestarla. Todos reían.
Después llegó Claudín y pasamos una lindo momento todos. C:
Esa tarde les prometí hacer curri vegano. Tito dijo que llevaría a Flor, su novia. Pero Flor no quiso comer curri, así que tito se fue con ella. Si bien, los demás sacaban conclusiones de porqué no quería ir Flor, a mí no me molestó porque era toda una hazaña seguir conociendo gente ajajjaja. Además que me daba un poquito de medio Flor, por todo lo que habían contado jajajaja.
En fin, fui a buscar la lata de leche de coco que habíamos comprado con el Seba y nos pusimos a cocinar con el Esteban. Por primera vez andaba medio torpe y no fue de tanta ayuda. De hecho, se amurró un poco y la mamá se puso a molestarlo porque se le estaba quemando la cebolla. Nos reímos y seguí cocinando.
Al final ya teníamos lista la comida. Servimos lo más prolijamente posible y nos sentamos a la mesa.
Para mi sorpresa, a Mabel le encantó y lo expresó y de hecho se lo comió todo muy rápido. Eso me puso contenta. Entonces Esteban tb dijo que a Claudín también le había encantado porque se lo había comido todo y la verdad es que detesta las cosas con caldo. Jajajajja.
Así que me sentí feliz de que les gustará mi comida.
Después de eso ordenamos nuestras cosas para ir a Navarro y luego nos fuimos a la cama