sábado, 22 de abril de 2017

Viaje a Merlo, Lunes 10 de Abril


Ese día lo pasamos en la casa. Estuvimos en la cama hasta como las 11 de la mañana, acurrucándonos por fín... abrazándonos y haciendo el amor hasta cansarnos.
Luego nos levantamos. Yo aún me sentía un poco vergonzosa, pero no tanto. El Esteban me decía que no me preocupara por su mamá, que ella está acostumbrada a hacer sus cosas independientemente de lo que él haga. Si comíamos a otra hora o no estábamos con ella, daba lo mismo.
Ese día hicimos papas al horno, que le ayudé al Esteban, y comimos unas milanesas de verduras, deliciosas.
Después volvimos a tirarnos en la cama y estuvimos ahí, hasta las 6pm dónde nos apresuramos a ir al Bachillerato.

Yo tenía bastante miedo, como siempre... Siempre me cago de susto con lo nuevo... Jajajajaja
Llegamos y ya estaba oscuro y estaban todos trabajando en arreglar una biblioteca. Lamentablemente no había mucho que hacer y me sentí muy muy inútil. Nos fuimos a la cocina y el Esteban y su compañero se pusieron a amasar para hacer pan frito.  En eso llegaron dos alumnas muy pintarrajeada y con unos zapatos de terraplén que eran más altos que el costanera center, y empezaron a preguntarle al Esteban que quién era yo. Si acaso era su novia (polola allá significa vagina jejejeje). Le preguntaban como si yo no existiera, y el Esteban les decía que si yo estaba presente, me preguntaran a mí. -Amo esos pequeños detalles de los que él se da cuenta y que hacen de nuestra relación, algo tan magnífico.-
Las niñas me preguntaron y yo les dije que éramos primos, sólo para molestarlas. Que venía a visitarlo de muy lejos.
Intentaron adivinar de qué país era, pero no lo lograron. Pensaron que era Brasileña.... -Na que ver!!!- jajajajaja.

En fin... Estaba tan callada e insegura de todo, que me puse a amasar ayudando al Este con los panes fritos.

Entre tanto, fuimos a comprar al ladito un aceite, y cuando la almacenera vio llegar al Este se le iluminaron los ojitos, y lo atendió con toda la amorosidad que no había demostrado antes de verlo. Hasta le piropió la billetera y dejó entrever que le encantaría tener una. Eso me causó mucha gracia, sobretodo porque el otro pavo no se había dado cuenta. Jajajaja

En fin, después el Esteban fue a ayudar a otro compañero en una instalación eléctrica, y nos quedamos solos, con daniela y el otro compañero del Esteban.
Hablaron un buen rato, y luego a oscuras (porque nos cortaron la luz para hacer la conexión eléctrica) les hablé sobre Chile, los duopolios, las vendidas de ese Allende idolatrado y el poder que tuvieron los trabajadores y que luego se les extirpó con el plan millas, y luego con la sanguinaridad del golpe de estado.

Allí ya se me había pasado un poco la estupidez y después de conversar largo rato, se fueron porque era tarde, así que me fui con el Esteban y el otro ser a esperar que terminaran la instalación.
Después de largo rato nos fuimos.
Hacía frío, y aún cuando todos se portaron bien conmigo, me quedé con una sensación de inutilidad que no me gustó.
Me carga andar como perrito detrás de alguien, sabiendo que no aporto en nada.
Pero no se lo dije al Esteban, porque él quería que lo acompañará, y estaba contento. Y porque total... No tendría que volver...

Creo que esa noche llegamos y había comida rica. Creo que ahí conocimos a la Flopi, la prima favorita del Este. Era una dulzura de niña, muy risueña y simpática. También estaba su hermano, y con su humor me sentí mucho más en confianza.
Ya empecé a soltarme más y a sentirme más en casa.

Cuando fuimos a acostarnos, el Este me ayudó a planificar mi ida a Capital. Ya le había dicho que era mejor que no fuera, porque el Seba estaba reclamando un día conmigo.

El Este me mostró el mismo mapa que había ocupado el día sábado. Llegamos a la conclusión de que era mejor irme caminando desde Once, hasta el obelisco.
Y me pasó el libro-mapa de capital para que me lo llevase.
A mí no me gusta mucho andar con mapas, prefiero dibujarme uno yo y perderme, pero lo tomé para mirar mejor. Al abrirlo, me di cuenta que estaba dedicado por su primera novia. Con mucho mucho amor.  Y se lo devolví.

Él no entendió porqué lo hacía, y yo le dije que consideraba una falta de respeto para con ese amor y ese recuerdo pasado, el que yo utilizara ese mapa.
Él me dijo q no, que había eliminado todo lo de esa persona que ya no significaba nada porque no terminaron en buenos términos, y me dijo que sólo había guardado el mapa porque le era útil.
Aún así no lo acepté. Debe haber pensado q me había puesto celosa, aunque no podría estar más equivocado, porque me gusta el hecho de atesorar los recuerdos.

Aún así después conversamos y me di cuenta ya que he eliminado casi todas las cosas de mis antiguos seres, menos las del Vago que siguen presentes y las llevo con el cariño de sentirme infantil. Me provocan ternura... Mucha. Y ningún otro sentimiento además de ese.

En fin. Nos quedamos conversando y amándonos esa noche, esperando no ser parte de nuestro pasado, sino ser siempre presente.
Quién sabe... Por primera vez miro el futuro sin un sentimiento de que mi presente serán sólo escombros...
Esa casa que construiremos mañana quizá no se derrumbe... C: siento que así será... Un fortificación de cimientos indestructibles...